Dos novelas sudamericanas recomendables: Soriano y Gamboa

A sus plantas rendido un león es una novela hilarante del argentino Osvaldo Soriano

"A sus plantas rendido un león" es un emotivo cague de risa

Hay dos novelas que he disfrutado mucho durante estos feriados 2008: A sus plantas rendido un león (1986), del argentino Osvaldo Soriano, y Los impostores (2002), del colombiano Santiago Gamboa. Ambas son divertidas, bien escritas, ágiles e inteligentes.

Soriano es desde hace algunos años uno de mis escritores hispanoamericanos favoritos. Es genial cómo funde el humor, el sentimentalismo, la política y la historia en novelas memorables. (Además de sus novelas Triste, solitario y final y Cuarteles de Invierno, Soriano tiene excelentes cuentos.) A sus plantas rendido un león es hilarante. La historia es resumida así en la contratapa del libro:

Bongwutsi: un país africano que “ni siquiera figura en el mapa”. Allí vive un argentino usurpando la condición de cónsul de su país, hundido en la pobreza y enardecido de entusiasmo por el reciente estallido de la guerra de Malvinas, en disputa permanente con el embajador inglés; inexplicablemente entrampado en una trama donde se suceden conspiraciones con enviados de las grandes potencias mundiales, una interrumpida relación amorosa, los sueños de liberación y grandeza del inhallable -y ubicuo- Bongwutsi, la entrada triunfal al país de un ejército de monos.

No te pierdas al personaje peruano de la novela de Gamboa

No te pierdas al personaje peruano de la novela de Gamboa

Los impostores es la primera novela que leo del bogotano Santiago Gamboa. Resumen a los personajes así:

Un periodista afincado en París que desde joven quiso escribir; un filólogo decidido a viajar en busca de experiencias siguiendo el rastro de un escritor que admira, y un profesor de literatura en Austin y escritor fracasado que sueña con ser autor del boom y está dispuesto a lo que sea con tal de ser famoso, se ven envueltos en una trama detectivesca en el corazón de la remota China.

En Los impostores, el personaje Nelson Cheuchén Otálora tiene todos los complejos de ciertos escritores peruanos, y es deternillante. Gamboa de todas maneras debe haber conocido a varios peruanos en la academia literaria de Estados Unidos, porque el retrato es destacable. Mientras uno ríe no puede dejar de evocar a esos tristes compatriotas cuyos egos—tan desproporcionados con respecto a su talento—son irremediablemente risibles.

Dos lecturas recomendables.

Leave a comment

Filed under CANON DE ARTES TOXICAS, LIBROS

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s